Vive
De WikiNovela
Vive y deja vivir era una de las frases favoritas de Margarita Buendía Esteban; la decía a todas horas, y todos sus nietos habían aprendido a usarla, aunque llevarla a la práctica fuera ya otro cantar. Cuando le preguntaban acerca de cómo se hacía eso de vivir y dejar vivir, ella siempre contestaba que únicamente era necesario ser un poco despistado, no prestar demasiada atención ni a las gentes ni a las cosas. Fue de esta manera que el nieto de Margarita Buendía Esteban, hijo de Gregorio Rojas Buendía y conocido en estos lares como Ricardo Rojas Beira, nunca supo nada a ciencia cierta. No estaba seguro de si su hija se llamaba Marta o Marina, no sabía nunca si había cenado o no; no recordaba si su mujer murió de pena o de vieja; ni siquiera sabía dónde guardaba aquella botellita de auténtico ron cubano que ganó en un concurso. Aunque ya nadie recuerda bien a Margarita Buendía, todos creen que tuvo varios hijos y muchos nietos que se reunían cada año por San Silvestre; hasta que un buen día la abuelita dejó de vivir sin hacer mucho ruido.

